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lo que defiendo, lo que muchos defendemos, no es un nacionalismo pelotudo... sino un par de ideas, resignificadas hoy, libertad e igualdad... ideas profundamente mestizas aquí en Abya Yala, y aunque respeto toda otra posición cultural-política, creo, sinceramente, que es desde esta Gran Tierra, unidos, en comunidad, aceptando profundamente nuestra realidad mestiza -el uno- es que el Abya Yala florecerá... y que todos los enormes esfuerzos de Occidente por destruirnos, por separarnos, por vulnerarnos y conquistarnos, demostrarán inversamente la magnificencia de nuestra sonrisa, de nuestro futuro... por los Padres Libertadores del Pasado, Por los Hermanos Libertadores de Hoy, por Nosotros y los que Vienen... SUMAQ KAWSAY!... y eso tal vez parezca anárquico...pero tal vez esta anarquía sea un nuevo orden... opuesto al actual, sin dejar de reconocer lo alcanzado... por todos...

domingo, 3 de marzo de 2013

ELECCION POPULAR DEL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA (Por David Iud)


LA ELECCION POPULAR DE LOS MIEMBROS DEL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA.

El pasquín de los Mitre -que nos usurpa la palabra "Nación"- ha comenzado su embestida, negándose a la democratización de la justicia, abroquelándose para defender a los bolsones remanentes de la república aristocrática que su fundador supo crear. Hoy titula: "Divide al Poder Judicial la Reforma que anunció Cristina Kirchner" y en el copete PARA LA ASOCIACION DE MAGISTRADOS EL AVANCE SOBRE LOS JUECES ES "INCONSTITUCIONAL".

Anoche, me preguntaba un amigo "¿no es inconstitucional la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura".

Vamos a los papeles... dice el Art. 114 de la Constitucion:

"El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, tendrá a su cargo la selección de los magistrados y la administración del Poder Judicial. El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley. Serán sus atribuciones: 1. Seleccionar mediante concursos públicos los postulantes a las magistraturas inferiores. 2. Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento de los magistrados de los tribunales inferiores. 3. Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la administración de justicia. 4. Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados. 5. Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, en su caso ordenar la suspensión, y formular la acusación correspondiente. 6. Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos que sean necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz prestación de los servicios de justicia."

La parte que nos interesa es la introducción. El texto es claro: Al consejo de la Magistratura, lo regula una Ley del Congreso. El Congreso, sancionó en 1999 la Ley 24937, y posteriormente la modificó mediante las leyes 25669 (2002); 25876 (2004) y 26080 (2006). Ahora volverá a modificarla. Nada hay en ello que contradiga el texto constitucional.

Así como antes la Ley del Congreso (ley 24937 ahora modificada por Ley 26080) dice en su Art. 1º que el Consejo se integra con tres jueces del poder judicial que se eligen por sistema D´Hont, que los representantes del Poder Legislativo los designan los Presidentes de las Cámaras a propuesta de los bloques, y que los representantes de los abogados los eligen por voto directo los mismos abogados en sus Colegios Profesionales, ahora la Ley dirá, posiblemente, que serán electos por voto popular. Los Partidos Políticos deberán proponer abogados que sean candidatos -esto no es muy difícil, los Partidos Políticos están llenos de abogados- y la ciudadanía elegirá.

En ninguna parte dice la Constitución que aquellos llamados a elegir los jueces no puedan ser electos por voto popular. Al contrario, en la Argentina, desde 1853 en adelante, y hasta 1994, los jueces eran nombrados por el Presidente de la República con acuerdo del Senado, o sea eran nombrados mediante un acto complejo en el que TODOS LOS PARTICIPANTES ERAN ELECTOS POR EL VOTO POPULAR. Así lo disponía el Inc. 5º del Art. 86. Ahora ese artículo es el Art. 99, inc. 4º y en su texto se incluyó (Reforma de 1994) que el Presidente nombra los jueces, en base a una propuesta vinculante, en terna, del Consejo de la Magistratura, con acuerdo del Senado.

Si durante 146 años (desde 1853 hasta 1999 los jueces fueron nombrados por funcionarios electos por el voto popular (sin duda lo son los senadores y el Presidente), durante 14 años (desde 1999 hasta ahora) se incluyó a entre los que nombraban a un grupo de personas que no eran electas por elección popular y en cambio lo eran por elección corporativa (abogados y jueces, entre ellos) y ahora se vuelve al régimen que impone la elección popular para todos los que intervienen en el acto complejo ¿donde está la inconstitucionalidad? EN NINGUN LADO.

Mas aún, nunca se planteó, pero, en mi modesta opinión, sería inconstitucional el régimen que rigió hasta ahora: porque es ajeno al espíritu de nuestra Constitución toda virtualidad corporativa. Si algo caracteriza a la voluntad del Constituyente de 1853 es la exclusión de todo indicio que contradiga la igualdad en los derechos políticos. La elección es un derecho eminentemente político, y la parcelación corporativa de dicha elección, algo que reconoce raigambre en el sistema político de los burgos de la alta edad media, es repugnante al espíritu de nuestra Constitución.

Lo de "La nación" no es más que la construcción de una mentira tratando de explotar la complejidad de estos temas. Hacen lo de siempre: nadie puede ser experto en todo, y todos tenemos una porción de "legítima ignorancia" con la cual cargamos ya que conocemos bien lo que tiene que ver con nuestro trabajo y nuestra formación específica, y legítimamente ignoramos lo atinente a otras áreas de conocimiento. "La Nación" -y otros, claro- siempre explota esa legítima ignorancia del ciudadano para crear mentiras.

03-03-2013

jueves, 28 de febrero de 2013

Aires nuevos en la Biblioteca


Por Mario Wainfeld

La escenografía no “es el mensaje” pero sí forma parte de él. Un encuentro de integrantes del Poder Judicial en la Biblioteca Nacional tiene un sentido. Es un ámbito de debate, bien distinto al de los cónclaves de jueces o funcionarios. El auditorio Jorge Luis Borges no bastaba para contener a la asistencia. El foyer estaba preparado con pantallas gigantes, aunque tampoco se podía estar muy confortable ahí, con gente abigarrada, mucho calor humano y la mayoría de a pie. Los organizadores, precavidos, habían colocado altoparlantes en el playón de la Biblioteca. Era grato colocarse ahí en un día soleado y primaveral, con la contra de que no se podía aplaudir ni ver los rostros de los expositores.
Una moción de orden estipuló cinco minutos para los primeros oradores, excepción hecha de la procuradora general Alejandra Gils Carbó, quien tuvo a cargo el discurso de apertura.
Primacía de hombres trajeados y mujeres con ropas cuidadas, bastante formales tod@s, redondeaba una primera imagen, bien abogadil. Con un vestuario muy diferente al que predomina en las Asambleas de Carta Abierta o en tantas charlas o conferencias sobre temas culturales.
- El momento es también el mensaje. Gils Carbó cerró su exposición con una frase tan lógica como potente: “El cambio es posible porque su tiempo ha llegado”. Ese tiempo, curiosamente, fue detonado por una solicitada flojita y vergonzante firmada sin nombre y apellido por una nutrida fracción del Poder Judicial. Alejandro Slokar, juez de la Cámara de Casación Penal, designó como “sellos” a muchas de esas entidades. Varias lo son pero hicieron bambolla y se arrogaron una representación colectiva, unanimista. Les resultó un boomerang: traspasaron un límite y patearon un hormiguero. Muchos colegas entendieron que ya era hora de mostrar que la cultura judicial no es monolítica, ni es ideal, ni está a la altura de los tiempos.
- El discurso pronunciado anteayer por el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, también connotó la jornada. Pretendió ser una suerte de anticipo ofensivo, en términos futboleros. Lorenzetti se valió de una fecha sacada de la galera para anticipar su tradicional alocución de inicio del año judicial. El discurso podía ser, en sustancia, un copy-paste de otros anteriores. Pero la ocasión lo resignificaba. El blogger Gustavo Arballo hurgó en su biblioteca y aludió a Pierre Menard, el personaje borgeano que escribió El Quijote copiándolo textualmente del original. La ironía de Borges explicaba que ese libro, escrito por otro hombre en otro tiempo, no era para nada el mismo. El blog Todo sobre la Corte leyó parecido el discurso, aunque acudió como cita erudita a Roland Barthes. Este cronista acuerda, agregando que Lorenzetti midió más sus palabras que otras veces, lució menos desenvuelto, apeló mucho más a la lectura del discurso. Fiel a un estilo, el Supremo coló tópicos que podían ser gratos a dos tribunas opuestas. La mención al Holocausto y a eventuales perversiones de las mayorías fue maná para republicanos antipopulares. El rescate de los derechos humanos como política de Estado podía complacer a obras banderías.
Lorenzetti se valió de una imagen que quiso ser gráfica: no se pueden cambiar las reglas y el árbitro durante el partido, cuando se discrepa con ellos. Los que estaban reunidos en la Biblioteca podrían haberle replicado (lo hicieron aunque no con esas palabras) que tampoco está bien que, unos meses antes del superclásico, su referí viaje a Miami a un seminario organizado por Boca o por River, con todos los suntuosos gastos pagos.
- Slokar fue el primero que mencionó con todas las letras a Certal, el tentáculo del Grupo Clarín que paseó al camarista Francisco de las Carreras, uno de los que tiene a su cargo la sentencia en el juicio que persigue que se declare inconstitucional la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Hilos invisibles fungen a veces de símbolos. En esa primera Corte que enalteció Lorenzetti había un Francisco de las Carreras, bisabuelo del viajero tan afortunado y tan inmune a las recusaciones. Esos linajes son comunes en Tribunales, y sugieren que no es tan loco hablar de “familia judicial”. Acaso no sea puro azar que el descendiente reviste en la Cámara Comercial, que suele ser un bastión de defensa de las empresas, un escudo protector de las quiebras o concursos amañados o fraudulentos.
Lo que a Lorenzetti le pareció normal o poco interesante como mención era un núcleo convocante para jueces que no creen en las relaciones promiscuas con las partes. Alicia Ruiz, integrante del Tribunal Superior de la Ciudad Autónoma, iluminó otros espacios. Dijo que hay que poner en revisión a las “escuelas de Derecho”, a cómo se forman los abogados. Ruiz no reniega de su condición de docente universitaria, pero subrayó a su modo que es hora de que lleguen cambios también en la etapa formativa.
- Engrosó el contexto un dictamen que se conoció ayer mismo. Lo dictó el fiscal de Cámara, José María Medrano, pidiendo la confirmación de la sentencia que rechaza la pretensión de Clarín. El fiscal de Primera Instancia, en un dictamen como para recuadrar, había mocionado lo mismo. Sin prejuzgar, la Corte adelantó que las leyes antitrust son constitucionales, en principio. Y ya van dos fiscales y un juez que se expidieron en igual sentido.
Todo indica que la Cámara ralentará su decisión, dándole tiempo a Clarín. La Corte le allanó el camino con un deplorable fallo a fin de año.
El multimedios quiere evitar que haya resolución definitiva antes de las elecciones, a la espera de que el kirchnerismo sea derrotado y cambie el escenario político. Tienen coherencia, cabe admitir: quisieron lo mismo en 2009 (donde pareció resultarle bien, apenas por un ratito) o en 2011, cuando les salió fatal.
La Corte, es sabido y no fue criticado por Lorenzetti en su ponderado balance, no tiene plazos para sentenciar. Puede eventualmente tomarse años para rechazar un recurso por razones formales, sin fundamentar el planteo. Habrá que ver cómo se maneja, máxime cuando tanto predica sobre la celeridad de los pronunciamientos.
- Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, fue llamativamente invitada. Como ella misma resaltó, contrarió su estilo coloquial y optó por un texto escrito. En un tramo, rememorando crueles vivencias, dijo: “Nosotras no veíamos las caras de los jueces ni ellos veían las nuestras”. Mediaban entre ellos “abogados y papeles”. Un compañero y colega que escuchaba junto al cronista comentó que hablaba de los tiempos de la dictadura. Así era, en principio, pero la aguda observadora Carlotto ponía el dedo en una llaga que perdura. La mayoría de los ciudadanos que pleitean jamás ven a los jueces. La oralidad se aplica en relativamente pocos procesos, incluso se retacea en algunos en que es obligatoria. Las partes incomodan, transpiran, hablan de más o de menos, exigen. Sus Señorías (no todos, muchos) ponen distancia con la jerga, con los cortinados, con no dejarse ver ni forzarse a ver.
- “Estamos los de siempre y algunos más”, comentaba una jueza de intachable trayectoria y coherencia. No se hacía ilusiones exorbitantes acerca de la representatividad, que deberá medirse si hay continuidad en la movida.
Por añadidura, no había pleno acuerdo entre todos los asistentes. Una agrupación de empleados judiciales, “La Centeno”, repartía volantes cuestionando normas promovidas por el gobierno nacional (la Antiterrorista y la reforma a la Ley de Accidentes del Trabajo). También recorrían la precariedad y el acoso laboral en los juzgados. Y pedían ser parte en el debate, en su condición de trabajadores.
El cronista dialogó con jueces que comparten en general la iniciativa, pero que agregan reproches a varias designaciones (tanto como a falta de nombramientos) por parte del Poder Ejecutivo. Que exigen un trato más severo con los funcionarios acusados de corrupción, que cuestionan a los operadores judiciales del oficialismo.
Así es: cuando se abren puertas y ventanas el viento desordena los papeles, entran personas no esperadas o no investidas. Enhorabuena. Un cambio cultural se construye sin planos aprobados ni esquemas cerrados.
Sería poco serio hacer pronósticos. El cronista apenas intuye que la agenda pública se ha engrosado y enriquecido. Que la sugestiva jornada de la Biblioteca, que continuará hoy, abre instancias que en un país politizado y vivaz como la Argentina suelen ahondarse y no cerrarse. Que las polémicas ampliarán su círculo y llegarán al Agora. Que Gils Carbó y Slokar insinuaron condiciones de liderazgo (la claridad política y la voluntad entre ellas) de un movimiento aún en germen. Que lo ocurrido interpela a los tres poderes del Estado y no a uno solo: para democratizar la Justicia todos deben hacer introspección, autocrítica y ponerse las pilas. Para una primera tarde primaveral, no es poca cosa.

fuente: Página 12

miércoles, 27 de febrero de 2013

los otros... u otras abuelas


fuente: Rca. Unida de la Soja

Mariano Kestelboim, economista: “La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central es crucial en dirección a lograr que el peso sea considerado una reserva de valor”. Entrevista al Director Ejecutivo de la Fundación Pro Tejer


Reportaje de Telémaco Subijana

Entrevistamos en exclusiva al economista Mariano Kestelboim. Es investigador y docente de la Universidad de Buenos Aires. Coordinador del departamento de Política Económica del Capítulo Buenos Aires de la Sociedad Internacional para el Desarrollo de Naciones Unidas (SID-Baires) e integrante de la GEENaP, su actividad profesional está focalizada en consultoría sobre defensa de la competencia, comercio desleal internacional, microeconomía aplicada y análisis de mercado. Actualmente se desempeña como Director Ejecutivo de la Fundación Pro Tejer. En esta entrevista, analiza la implementación del mal llamado “cepo al dólar” destacando que esta medida precautoria que inhabilita el atesoramiento nuevo en moneda extranjera previene desequilibrios externos -como los que históricamente sufrió nuestro país- y permite la utilización de divisas con fines estratégicos. Opina sobre las leyes de reforma de la Carta Orgánica del BCRA y de regulación del mercado de capitales y señala otros instrumentos posibles de implementar para orientar el crédito al sector productivo. Explica la evolución de la inversión en la Argentina -anticipando un importante crecimiento para el 2013-, analiza el problema de la inflación y reflexiona sobre las transformaciones necesarias ante el desafío de transformar la estructura productiva. Leer más.
En una entrevista anterior que le concedió a Iniciativa señaló que el desafío era lograr que “el peso sea considerado una reserva de valor”. En este sentido, ¿cómo analiza la implementación del mal llamado “cepo al dólar”?
Es una medida que inhabilita el atesoramiento nuevo en dólares. Se trata de una iniciativa muy estricta que debió ser tomada a fin de anticiparse a las crónicas crisis que han afectado a la economía argentina históricamente. Haciendo un análisis de la economía argentina, en general las crisis se han dado como consecuencia de un desequilibrio en el frente externo -escaseaban los dólares y se producía una restricción externa, agravándose el problema a medida que la economía se iba insertando financieramente de forma más pronunciada en la economía mundial. De esta forma, de manera precautoria, para prevenir justamente un descalabro de estas características, durante el 2012 se resolvió que la utilización de las divisas que genera la economía argentina a partir de sus exportaciones debía ser realizada con fines estratégicos vinculados al desarrollo económico del país -adquisición de tecnología, energía, entre otros. Ahora, si bien es una medida antipática para sectores de la población que solían ahorrar en dólares -ya que restringe esa posibilidad-, de no haberse implementado, en un futuro, esos sectores medios tampoco hubiesen podido comprar dólares. Entonces, mejor temprano que tarde, en un contexto económico de crecimiento, se busca evitar que los hábitos de consumo y ahorro vinculados al atesoramiento en dólares provoque pánico, corridas cambiarias, etc. En definitiva, se trata de una medida precautoria que incluso la Argentina debería haberla tomado en el pasado.
¿Qué ocurre con la remisión de utilidades por parte de las empresas transnacionales? ¿Cómo se regula? ¿Hay que implementar medidas similares?
Se han tomado varias medidas en ese sentido. Se les ordenó a las empresas mineras que debían repatriar sus utilidades remitidas al exterior -lo mismo con las empresas de hidrocarburos.
El Banco Central dispuso que todas las divisas obtenidas por exportaciones de hidrocarburos y recursos mineros se liquiden en el mercado local (antes podían retenerse en el exterior). Esa medida mejoró el flujo de dólares que ingresan al país. Hasta esa decisión, el sector petrolero tenía que ingresar al menos el 30% de las divisas obtenidas por sus exportaciones, mientras que la minería podía dejar fuera de la plaza local el 100% de las divisas obtenidas por sus ventas externas.
Por otra parte, la recuperación de YPF es una iniciativa que también va en ese sentido. Considero que el gobierno está actuando y esto requiere negociaciones con las grandes empresas multinacionales. En la Argentina, lamentablemente, la cúpula empresarial se extranjerizó mucho. Las multinacionales encuentran negocios en la economía argentina pero esto no debe implicar la desinversión. Por eso este proceso de negociación que promueve el gobierno aspira a la expansión de sus actividades en el mercado local, busca el desarrollo de nuestra economía.
¿Es posible pensar algún instrumento de implementación general?
En general son acuerdos negociados caso por caso. A modo de ilustración, en Finlandia se condicionó fuertemente la inversión extranjera directa a través de límites muy restrictivos de participación del capital extranjero. Algo similar ocurrió en el sudeste asiático. Por su parte, China obliga a las compañías internacionales que se quieran instalar a formar un “joint venture”, que son acuerdos con capitales nacionales para desarrollarse, que tienen que estar aprobados por el Partido Comunista. También se promueven acuerdos de reciprocidad y otros tipos de condicionamientos. Por ejemplo, se aprueba la posibilidad de que una empresa se desarrolle en el mercado interno y como contrapartida se les exige exportar o acuerdos sobre proveedores -quién va a proveer, quienes van a ser sus clientes. En definitiva, hay toda una serie de instrumentos que se pueden aplicar. Muchos países los promueven sin que esto implique la reducción del flujo de inversión.
En el 2012 también se sancionaron las leyes de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de regulación del mercado de capitales. ¿Qué opina al respecto?
La economía argentina durante casi treinta años de políticas contrarias al desarrollo productivo y social -desde mediados de los años setenta hasta principios del nuevo siglo- fue generando deficiencias de gran magnitud. Esas deficiencias agravaron una estructura productiva débil, que se había generado como consecuencia de que, históricamente, en la Argentina, la producción se desarrolló en función de las necesidades de los grupos agroexportadores. Así, el circuito productivo siempre ha estado condicionado por un sistema de transporte -de logística en general- diseñado a fin de favorecer esa explotación y un esquema de comercialización muy concentrado en los grandes centros urbanos. Finalmente, este escenario se agrava por las políticas antidesarrollistas del último cuarto de siglo pasado. Las secuelas de esas políticas impactaron en el abastecimiento, el desarrollo energético, la comercialización, etc., es decir, fueron contrarias al interés nacional.
En este contexto, estas dos leyes aprobadas en el 2012 apuntan a orientar el crédito de forma tal que contribuya al desarrollo. En nuestro país, a pesar de nueve años de fuerte crecimiento, los capitales financieros no se han orientado a las necesidades del desarrollo productivo. Argentina tiene cuellos de botellas en la producción que implican incrementos de precios, atrasos cambiarios y pujas distributivas. De esta forma, estas medidas buscan darle una solución de fondo a los problemas estructurales de la economía argentina que requieren del desarrollo de mayor infraestructura, el desarrollo de insumos básicos, la generación de una matriz energética sustentable en el tiempo y una expansión general de la oferta. En general, se trata de inversiones de largo plazo que el mercado por sí sólo no impulsa debido a la gran volatilidad que afectó a nuestra economía. Por otra parte, hay que entender varias cuestiones: en contextos de fuerte volatilidad es difícil que el mercado por sí solo oriente los recursos al desarrollo productivo. Los empresarios son adversos al riesgo, muchos tienen comportamientos rentísticos y cortoplacistas y no invierten en procesos productivos de recupero a largo plazo. Además, la estructura productiva está concentrada y extranjerizada; es rentística y no está atraída por el desarrollo de esas inversiones -en un contexto internacional en donde pesa mucho la globalización y las estrategias de optimización de la producción global. Argentina, en ese escenario, se inserta, básicamente, como exportadora de recursos naturales. Es en ese marco de relaciones económicas internacionales -y de relaciones de fuerza internas-, que el Estado tuvo que regular el mercado de capitales y reformar la Carta Orgánica del Banco Central. A partir de esta última iniciativa, las instituciones financieras comerciales -públicas y privadas- tienen que orientar en mayor medida recursos hacia la inversión productiva. Con la reforma del mercado de capitales, por su parte, se apunta a generar instrumentos de ahorro que puedan vehiculizarse en el desarrollo productivo.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central es crucial en dirección a lograr que el peso sea considerado una reserva de valor. Esta normativa instruye a los bancos comerciales a orientar el 5% de sus carteras de depósitos a préstamos al sector productivo a una tasa de interés máxima del 15%, con un plazo mínimo de devolución de tres años. Antes, el Banco Central no se podía inmiscuir en la distribución de las carteras de depósitos de los bancos. Por su parte, la reforma del mercado de capitales ha posibilitado el desarrollo de nuevos instrumentos de ahorro, como las acciones de YPF, y que el mercado de capitales tenga que transparentarse. Es importante que haya nuevos organismos que puedan evaluar el funcionamiento del mercado de capitales. En suma, son todas medidas que tienden a posibilitar que el ahorrista pueda elegir nuevos instrumentos que no sean las divisas internacionales; elementos de ahorro modernos, como requiere la economía mundial y como se dan en cualquier país desarrollado -a través de fondos, acciones, etc. que están entrelazados con las necesidades del financiamiento productivo de cada país.
¿Qué otros instrumentos se pueden pensar para orientar el crédito hacía el sector productivo?
En ese sentido considero muy importante lo que se está haciendo en materia de integración regional. Todos los emprendimientos de desarrollo productivo a través de esquemas de financiamiento son muy dependientes de grandes escalas, entonces, la articulación económica con otros países de la región con intereses similares es fundamental. Por este motivo el proyecto del desarrollo del Banco del Sur va a ser esencial para ganar independencia frente a los organismos internacionales de crédito -como el Fondo Monetario Internacional- que nos han condicionado y orientado las políticas económicas en un sentido que no fue beneficioso para nuestra región. La construcción de estos organismos de crédito regionales es clave, incluso el Banco de la Comunidad Andina ya está otorgando créditos para proyectos de infraestructura que son importantes para el desarrollo de la Argentina. Por otra parte, al mismo tiempo que nuestro país se integra con los socios de la región, también será necesario seguir fortaleciendo las instituciones públicas locales -como el Banco de la Nación Argentina- y apostar por un Banco Nacional de Desarrollo -como los de Brasil o China- que pueda evaluar y orientar el crédito a financiar la ampliación de la capacidad productiva. Es un proyecto muy importante y es algo que requiere el país en esta nueva etapa.
¿Cómo ha evolucionado la inversión en estos últimos años y que características ha asumido?
En el año 2011 alcanzamos un récord, por lo menos respecto a los últimos 35 años, y se logró la tasa del 24,5 % de inversión sobre el Producto Bruto Interno (PBI). Si bien en 2012 bajó al 21%, el contexto macroeconómico está estimulando la inversión productiva en detrimento de la inversión financiera -que primaba en los años noventa. Cabe destacar que la inversión tuvo un alto componente de bienes durables de producción. Antes, hasta el año 2003, la tercera parte correspondía a bienes de capital, bienes para el desarrollo productivo, el resto eran vehículos y construcción. Durante los últimos años esa ecuación se modificó a partir de las políticas económicas implementadas. De esta forma, la estructura se modificó y en la actualidad, en el nivel de inversiones, el cincuenta por ciento corresponde a bienes de capital para uso productivo.
Una característica importante del desarrollo de la inversión de los últimos años tiene que ver con que el componente de bienes de capital importados ha crecido en detrimento de los bienes de capital nacionales. Eso es producto de una estructura productiva que se fue desmantelando y recién a partir de 2003 comenzó su recuperación -que, por supuesto, se trata de procesos de largo plazo. Por otra parte, es de destacar que el esquema macroeconómico instaurado -sobre todo a la salida de la crisis financiera internacional-, además de promover intensivamente el consumo para generar una demanda agregada sólida, incentiva la inversión. Los empresarios gozan de las condiciones más favorables de los últimos 30 años para invertir por los precios relativos de la incorporación de maquinarias (mayormente son importadas) en relación al costo de la mano de obra. En el sector textil, por ejemplo, en el año 2003 se requerían 292 salarios para comprar un telar; en el año 2012 esta cifra bajó a 75 salarios. Esto tiene que ver el aumento de los salarios y el precio de los bienes de capital -que en el sector textil se importan en gran medida de Europa-; y la economía argentina importa muchos bienes de capital de Europa, con un Euro depreciándose internacionalmente, y el mercado interno duplicó su tamaño en los últimos 10 años. Entonces, dado que son muy escasas las alternativas de inversión financiera -por condiciones nacionales e internacionales-, en la actualidad la inversión en máquinas es una de las mejores posibilidades que brinda la economía argentina. Además, como los espacios productivos se revalorizaron, conviene tener la mejor tecnología para aprovecharlos intensivamente. En suma, dadas las condiciones actuales, e independientemente del ruido político, considero que en el 2013 la inversión va a superar el máximo del 2011. De esta forma, cabe esperar un crecimiento de la economía. Una buena cosecha, la recuperación de Brasil y la economía internacional, el alto nivel de inversión, los menores montos de vencimiento de deuda, auspician un escenario positivo.
¿Qué perspectivas tiene en relación a la evolución del sector productivo durante el 2013?
La transformación de la estructura productiva da cuenta de un proceso muy complicado, de una puja entre los diferentes sectores por apropiarse de la renta nacional que genera esta economía. Esto se va a expresar -como ya se ha venido expresando todos estos años- en aumentos de precios. Así, los que pueden aumentar sus precios en mayor magnitud, absorben más renta. En este contexto, es crucial que la inversión crezca para transformar el esquema productivo. No es sustentable que los salarios aumenten en dólares; solo lo es si hay una transformación tecnológica, si el país se vuelve más competitivo desde el punto de vista real. En virtud del fuerte crecimiento de los últimos 10 años, la economía argentina ha ganado economías de escala, se ha transformado tecnológicamente; pero a largo plazo, para poder seguir mejorando la calidad de vida y tener mayores remuneraciones, se requiere transformar la estructura productiva del país. Y eso solamente se logra con inversión.
¿Cómo actuar frente a la inflación?
Siendo que la inflación expresa la puja distributiva -tanto entre capitalistas y trabajadores como hacia adentro del capital, entre los diferentes grupos empresarios-, y en un escenario que prevé el crecimiento de nuestra economía, la lucha contra la inflación es cuestión de negociar acuerdos como el que se acaba de concretar. El congelamiento de los precios de los supermercados es una señal contundente para que otros sectores no aumenten los precios. El sector que lideraba el aumento de precios en la Argentina era el de los supermercados, de manera que este acuerdo es una señal concreta de apoyo al modelo económico kirchnerista.
Has señalado que la propia dinámica de crecimiento requiere mayores transformaciones. ¿Cuáles serían las más importantes?
Claro, el desafío es desarrollar la estructura productiva de forma tal que permita ampliar y modernizar la capacidad productiva. Esto implica generar acuerdos entre los sectores para que no haya una desestabilización y promover políticas de promoción de la inversión a través de estímulos financieros y fiscales. Por otra parte, hay que sincerar las relaciones económicas que se han formado en los últimos años: hay sectores que se han posicionado sin que ello haya implicado un desarrollo de inversiones -como el sector inmobiliario, que ha tenido ganancias extraordinarias sin la contrapartida del desarrollo de inversiones que requería la economía sobre todo en materia de inmuebles para uso comercial. En estos nichos el Estado tiene que actuar regulando e instando a que se vuelquen los recursos -a través de la estructura impositiva, subvenciones, financiamientos, etc.- para que aquellos sectores más vulnerables y con menor capacidad de crecimiento puedan desarrollarse y de esa forma optimizar la estructura productiva general. A modo de ejemplo, en el sector textil los talleres de confección son el eslabón más vulnerable de la cadena de valor pero, al mismo tiempo, los que más empleo generan -lo que más valor agregado producen en términos de mano de obra. Entonces, tienen que haber políticas fiscales que mejoren la situación de esos sectores. Esto implica reordenar las rentas que se generan en las distintas cadenas de valor.
En relación al desarrollo de actividades productivas, hay que hacer un análisis sectorial y evaluar cuáles son, en todos los sectores hay, las empresas que no han tenido un comportamiento rentístico y cortoplacista: saber cuáles han invertido y hacer acuerdos. De esta forma se puede generar una política de reciprocidad: las empresas reciben financiamiento accesible y mejores condiciones fiscales a cambio de que contraten personal y desarrollen su producción. Esto requiere de un Estado con capacidad de gestión, que pueda construir una sinergia con el sector privado y plantee objetivos a largo plazo. Por eso el desafío es fortalecer al sector público. El gobierno lo está haciendo y hay que profundizarlo.

viernes, 22 de febrero de 2013

LAS MUJERES EN LA GESTA EMANCIPATORIA

por Javier Garin, 
viernes 22 de febrero de 2013
Conferencia preparada para el panel del 19 de febrero de 2013 en Salta durante los festejos por el Bicentenario de la Batalla de Salta, por invitación del Gobierno de esa Provincia.


Buenos dias a todas y a todos:
                Vengo a esta actividad por el Bicentenario de la Batalla de Salta en representanción del Centro de Estudios Históricos Felipe Varela, que dirige nuestro compañero y maestro Norberto Galasso, uno de los más importantes historiadores actuales. Dada la temática, habríamos preferido que viniese una compañera, pero no fue posible.

LA INVISIBILIZACION DE LA MUJER EN LA HISTORIOGRAFÍA TRADICIONAL Y LA OPRESION DE GÉNERO

            Esta jornada me conmueve por varios motivos. En primer lugar, como belgraniano, por el evento que se recuerda: una de las dos más grandes batallas de la emancipación en territorio rioplatense, la más grande victoria patria por sus resultados y sin duda una de las mayores glorias obtenidas por Manuel Belgrano y el pueblo en la lucha contra los colonialistas.
            En segundo lugar por la acertada eleccion del tema, ya que el papel de las mujeres en la emancipación reviste suma importancia y actualidad.
            En un pais que aun padece situaciones de opresión y violencia de género cotidianas, y en donde el femicidio está a la orden del día, reivindicar el rol histórico de las mujeres es contribuir a modificar esta cultura aberrante del machismo. Pero además, en tiempos de profunda revisión histórica, resulta indispensable hacer hincapie en aquellos actores y sectores sociales invisibilizados en la historia tradicional u oficial.
             Así como se invisibilizó durante décadas a indios y negros, asi tambien el rol de la mujer fue claramente distorsionado y minimizado. Se presentaba una historia netamente masculina, y lo que es peor, militar, con héroes y salvadores militares, como si el triunfo de la revolución no fuera obra colectiva sino de algun héroe providencial. En esa historia, las mujeres no tenían ningun papel, eran figuras decorativas.
              Llegó pues, la hora de presentar otro panorama, en el cual se reconozca que las mujeres no sólo participaron activamente, sino que, incluso rompiendo los límites que les imponía la sociedad patriarcal, fueron protagonistas fundamentales en el proceso de la Independencia.

LA OPRESION FEMENINA EN LA COLONIA Y SU AFLOJAMIENTO POR NECESIDADES REVOLUCIONARIAS

             Cuando se evoca a la mujer en el virreinato y la Revolución nos viene siempre a la memoria Mariquita Sánchez de Thompson, mujer porteña, acaudalada, ilustrada y muy independiente. Pero debemos decir que fue un caso excepcional. La inmensa masa de las mujeres no tenía el menor acceso a la educación más elemental. E incluso entre las mujeres de las clases pudientes, eran pocas las que aprendían las primeras letras. Muchos padres se resistían a que supieran leer y escribir por miedo a que se cartearan con hombres, debido a la obsesión española por el "honor", que consistía básicamente en custodiar la virginidad de las hijas. El matrimonio por conveniencia era normal, y no se respetaba la voluntad de la mujer, que a veces se enteraba de sus inminentes nupcias con escasos días de antelación. La legislacion civil  obligaba a las jóvenes a requerir el permiso paterno para casarse hasta los 25 años. La propia Mariquita fue un ejemplo de rebeldía contra ese estado de cosas, al negarse a respetar la voluntad paterna.
             La opresión femenina tenía una doble fuente. En el caso de las mujeres de las razas sometidas, regía la esclavitud o la servidumbre. En el caso de las mujeres teóricamente libres, de sangre limpia, como se decía entonces, estaban sujetas a la autoridad del padre o del marido, y sólo excepcionalmente, en caso de viudez, podían alcanzar cierta independencia, aunque restringida.
             De manera que el importante papel de las mujeres en el proceso emancipatorio no fue consecuencia de un estado de libertad, sino de una necesidad histórica. La Revolución y la guerra revolucionaria aflojaron los lazos del rígido orden patriarcal, y las mujeres adquirieron de pronto libertad en los hechos, como consecuencia de la necesidad de contar tambien con ellas en la guerra revolucionaria, ya sea para labores subversivas como el espionaje, ya sea como logística de las expediciones militares, ya sea como sucedáneo de los hombres empleados en la guerra para tareas económicas y de administración de negocios y hogares que quedaban abandonadas.
              Pero no vayamos a creer que la igualdad de género figurara ni lejanamente entre los objetivos revolucionarios. La Revolución se hizo tambien con las mujeres, pero lamentablemente no se hizo para ellas. Y una vez que pasó la necesidad revolucionaria, el patriarcado regresó con sus cadenas. Cuando se escribió la historia oficial, en la segunda mitad del siglo XIX, al mismo tiempo que Vélez Sárfield perpetuaba el patriarcado en el Código Civil, se volvió a colocar a las mujeres bajo el yugo en el imaginario histórico: de allí su invisibilización.

LA MUJER EN LAS CULTURAS ORIGINARIAS.

               Es cierto, como decía hace un momento la representante del Instituto Güemesiano, que en muchos pueblos originarios existían fuertes vestigios de matriarcado.
               Tanto la expedición de Orellana como Ulrico Schmidt dieron cuenta de la existencia de "amazonas", mujeres guerreras que conducían a sus pueblos.
                Por otra parte, Lewis Morgan realizó estudios clásicos de las tribus norteamericanas que revelaron la persistencia de un sistema de parentesco matrilineal.
                Es decir que, si bien el patriarcado ya estaba consolidado en muchos pueblos originarios, la presencia de elementos matriarcales hacía que la situación de las mujeres originarias fuese, en muchos de esos pueblos, menos severa que en la civilización europea.
                La civilización predominante en América del Sur, la incaica, conservaba muchas pervivencias matriarcales, como lo revela su cosmogonía, el rol del Sol y la Luna, el culto a la Madre Tierra y el relato legendario de la fundación del Tawantisuyo, llevada a cabo, no por un solitario héroe masculino, sino por una pareja. En la vida cotidiana, la mujer ocupaba un importante papel económico y social.

EL MESTIZAJE COMO FRUTO DE UNA VIOLACION SISTEMÁTICA

                Durante muchas décadas, una educación tendiente a justificar la Colonia nos enseñó que América Latina era el continente del mestizaje. Es cierto. Pero no caigamos en una visión idílica e ingenua, pues el mestizaje hispanoamericano no nació de la amorosa unión de dos razas, sino que fue inicialmente el fruto de la VIOLACION SISTEMÁTICA DE LAS MUJERES NATIVAS POR LOS CONQUISTADORES.
                Con la llegada de los españoles, las mujeres originarias no sólo conocen el sometimiento de sus pueblos, la reducción a servidumbre y los asesinatos salvajes, sino que son objeto de prostitución forzada.
                 Los relatos que los propios cronistas españoles son contundentes hasta en su ingenuidad. Cuentan sin embozo el modo en que se repartían a las indias y las violaban, como si se tratara de algo normal y lícito. Y para ellos lo era.
                  Dicen los cronistas, por ejemplo, que en el Paraguay, hasta el más bajo soldado tenía su veintena de mujeres. Lo normal eran cincuenta o sesenta. Se las cambiaban y entregaban en pago, como si fueran moneda. Castraban a los indios para que no pudiesen quitarles la exclusividad de las indias. Los reyes intentaron vanamente frenar el mestizaje, no porque les escandalizaran las violaciones, sino porque querían preservar la "pureza de sangre". Con el tiempo esta brutalidad disminuyó, pero la violación de las niñas por patrones y encomenderos se mantuvo como una reminicencia del medieval "derecho de pernada".

LA MUJER DE SANGRE EUROPEA TAMBIEN PADECIA UN SISTEMA DE OPRESION. EL TRAVESTISMO FEMENINO

               Españolas y criollas, aunque no sufrían un regimen tan brutal, no por eso dejaban de ser esclavas del patriarcado heredado de la "civilización" europea. Para ellas no había más destino que el convento o el matrimonio, en el caso de las llamadas "buenas familias". Las mujeres de humilde condición debían cumplir mil menesteres, cuando no prostituirse. La ignorancia era la regla para casi todas, fuesen de la clase que fuesen.
                Un dato revelador de esta cárcel del patriarcado lo proporciona la abundancia de casos de travestismo femenino. En los campos de batalla de toda la cristiandad europea era frecuente encontrar cuerpos de mujeres disfrazadas de hombres entre los soldados caidos. En América se dio un caso de espectacular trascendencia: Catalina de Erauso, quien escapó de un convento vizcaíno, deambuló por América vestida de hombre, participó en las guerras de Chile y hasta revistó el grado de alferez, llegando a ser recibida como héroe por el Rey y el Papa. No había forma de escapar al destino de hierro de la mujer si no era vistiéndose de hombre.

 LOS HOMBRES DE LA REVOLUCION Y SU FALTA DE INTERÉS POR LA EMANCIPACION DE LA MUJER. EL CASO EXCEPCIONAL DE MANUEL BELGRANO

                Que la Revolución no se ocupó de emancipar a la mujer, lo revela la actitud de la generalidad de los próceres revolucionarios de total indiferencia.
               San Martin no sólo contrajo un matrimonio por conveniencia con una adolescente sino que, años después, la despachó de Mendoza a Buenos Aires sin el menor miramiento por su delicado estado de salud, y sin tomar más recaudo que hacerla acompañar por un ataúd, por si moría en el camino...
               Castelli, el hombre más avanzado de Mayo, el libertador de los pueblos indígenas en Tiwanacu, no fue capaz de aceptar que su hija preferida, Ángela, contrajera matrimonio por amor con un hombre del grupo de su archienemigo Saavedra, dando lugar a uno de los más famosos "juicios de disidencia" posteriores a 1810.
               Monteagudo, a quien se suele citar como ejemplo de promotor de la participación femenina, estaba muy lejos de sostner su liberación. Sus artículos "a las americanas" no son más que exhortaciones a que contribuyeran a la causa revolucionaria desde sus lugares tradicionales. Aunque él exaltaba "el santo dogma de la igualdad"  no escribió jamás una línea dedicada a proporcionar derechos a las mujeres.
              La soltiaria excepción fue Manuel Belgrano. Con su habitual sensibilidad, inteligencia y grandeza, Belgrano fue el único intelectual de todo el continente que en forma reiterada se manifestó a favor de la educación femenina, y denunció el estado de postración en que se encontraban las mujeres en párrafos más que elocuentes.

LA REVOLUCION LLEGA A LOS HOGARES

              Con la conmoción revolucionaria el orden patriarcal crujió y se sacudió. Cuentan los memorialistas que el disenso cundió en el seno de las familias. Era una época de gran "crispación", como dirían los reaccionarios del presente: los hijos se enfrentaban a los padres, las esposas a los maridos, vecinos entre sí.  Empeñados en un guerra difícil que absorbía todos los recursos, los hombres cedieron en los hechos importantes espacios a las mujeres. Proliferaron las matronas negociantes, administradoras y políticas, que utilizaban las tertulias para sus interminables "roscas". Las mujeres de humilde condición con frecuencia acompañaban a sus hombres a los campos de batalla. Se ha conservado el recuerdo de algunas de ellas, como las "niñas de Ayohuma", o la Parda María, llamada "Madre de la Patria".
              Las mujeres tomaban parte en la resistencia popular contra los invasores: en las invasiones inglesas así lo hicieron. Tambien lo hicieron en Cochabamba,  cuando obligaron a sus hombres a combatir contra el terrorista Goyeneche y tomaron las armas a la par de sus maridos e hijos. Las mujeres tuvieron un papel importante en el Éxodo Jujeño. En Salta construyeron una red de espionaje que permitía a Belgrano conocer hasta el menor movimiento de su enemigo. Sobrevive el recuerdo de una mujer que, luego de la capitulación de Salta, cruzó la cara de una bofetada al oficial realista que la había torturado por espía.  Martina Silva de Gurruchaga proporcionó a Belgrano 150 hombres reclutados por ella. Pero incluso en las filas realistas las mujeres actuaban incesantemente, y perdura el nombre de Pascuala Balvás, feroz matrona que exhortaba a los soldados realistas desde el púlpito de la catedral salteña para que volvieran al campo de batalla.

LAS DOS HEROINAS AMERICANAS POR ANTONOMASIA: JUANA AZURDUY Y MANUELITA SAENZ

          En mis viajes por América tuve muchas ocasiones de sentirme conmovido ante un monumento o recuerdo histórico. Pero dos me emocionaron particularmente: el hermoso retrato que de Juana Azurduy se conserva en la Casa de la Libertad, en Sucre, y la gallarda estatua de Manuelita Saenz en Mitad del Mundo, Ecuador.
               Ambas mujeres, tan diferentes entre si, tuvieron sin embargo muchos puntos en común. Ambas fueron patriotas y luchadoras inclaudicables. Ambas asumieron roles combatientes reservados a los hombres, participaron en batallas y tuvieron grados miltiares y reconocimientos por sus servicios guerreros. Ambas compartieron la pasión y la lucha con sus compañeros de la vida. Ambas lo arriesgaron todo por seguir su vocación libertaria.
               Juana Azurduy, la mayor guerrillera rioplatense, batalló durante años junto a su esposo Manuel Asencio Padilla, y continuó combatiendo luego de su muerte y de la pérdida de cuatro de sus cinco hijos. Famosa en su tiempo, tuvo un largo ostracismo de los textos de historia, que últimamente se está remediando. Mestiza y de firme voluntad de lucha, era como una reencarnación de esas mujeres extraordinarias de las grandes sublevaciones indígenas, como Micaela Bastidas -la compañera de causa y martirio de Tupac Amarú- o Barolina Sisa, columna y sostén de Tupac Qatari.
              ¡Y qué podemos decir de Manuelita! Una mujer independiente en su vida pública y privada, indoblegable por los prejuicios y por la espada. La historia machista la ha llamado "la amante del Libertador Bolivar", pero el gran Bolívar le daba otro título: la llamaba "Libertadora del Libertador", porque había luchado a su lado sable en mano en numerosas contiendas, había sido heroína y oficiala de su ejército, lo había aconsejado y defendido durante años, discutiendo ideas y estrategias de igual a igual, había cabalgado centenares de leguas junto a él, y lo había salvado de las traiciones y hasta de un cobarde atentado, enfrentando a los magnicidas... Hacia el final de su vida, ya paralítica y arruinada, la gran Manuelita confesaba a Herman Melville que ella había amado a Bolívar en vida y lo veneraba después de muerto. Pero sin duda lo que más amaba ella no era a un hombre, sino a la Libertad, pues su vida fue una constante reafirmación del libre albedrío.

OTRA TAREA INCONCLUSA: LA VERDADERA IGUALDAD

              Pero cuando recordamos a estas grandes mujeres que alcanzaron la condición de figuras emblemáticas, no debemos olvidar que a su lado hubo miles y miles de mujeres anónimas luchando por emancipar a un continente, por defender sus tierras y sus hogares, aun cuando perdieran comodidades y familias, viendo morir a sus hijos, en ocasiones muriendo ellas...
               Corrió mucha historia, y hoy vivimos bajo un régimen de pretendida igualdad de género. La mujer ocupa lugares cada vez más relevantes. Hasta tenemos una Presidenta. Sin embargo, la igualdad que proclaman las leyes está lejos de ser efectiva en las costumbres. La opresión de género subsiste, y la violencia de género arroja cada día nuevas víctimas.
                Y así como Monteagudo sostenía, en un célebre artículo sobre la Batalla de Tucumán, que la mejor forma de honrar a los caídos era asegurar la Independencia sudamericana, así tambien hoy no tenemos mejor manera de homenajear a estas mujeres revolucionarias que comprometernos a concluir esa tarea pendiente de abolir la opresión de género, para que ese "santo dogma de la igualdad", como lo llamaban Moreno y Monteagudo, exista efectivamente entre hombres y mujeres: para que deje, en fin, de ser un "dogma" y se convierta en un hecho.

fuente: face
www.manuelbelgranoxjaviergarin.blogspot.com
www.bernardomonteagudoxjaviergarin.blogspot.com

el Indie antes del acto... Sobre el #22F... yo, después


¿Por qué Pino Solanas puede ir al acto por la Tragedia de Once?
¿Es periodista militante Sandra Borghi al decir que está haciendo el móvil de TN con el cartel que pide Justicia en la otra mano?
¿Por qué puede estar el rabino Bergman?
¿Y la Donda y el Lozano?
¿Por qué no hay ninguna figura identificada con el kirchnerismo?
Me entero que están León Gieco, Federica Pais, Boy Olmi, Cecilia Roth...
Quizás no sea la pregunta más lúcida, pero no puedo dejar de hacérmela.
¿Por qué pienso que si el #13S fue de Lanata, esta marcha es de Ernestino?
¿Por qué tantos periodistas subrayan que no hay banderías "ni sindicales ni políticas"?
Ya sé por qué me molesta que digan semejante cosa.
Me entero que fue a pedido de los familiares...
Estoy seguro que sé por qué el "Pollo" Sobrero puede estar en la marcha sin que lo insulten.
¿Por qué se los putea a los referentes kirchneristas que expresaron el deseo de Justicia, el mismo que el de los familiares de las víctimas de la Tragedia de Once?
¿Por qué pienso que el hecho es mucho más visible porque ocurrió en Buenos Aires?
¿Tragedia o Masacre?
¿Por qué varios actores sociales pueden hacer uso de causas nobles sin ser acusados de ser oportunistas y cínicos?
¿El Poder Judicial avanzó más rápido de lo habitual en esta causa?
Dicen que también había funcionarios del PRO entre los presentes. ¿Por qué pueden estar ahí sin ser abucheados?
¿Por qué siento que el silencio respetuoso puede ser interpretado como acrítico?
A veces me interesa demasiado la opinión de los otros.
¿El "hija de puta" que se escuchó en el acto de las 8,32 contra CFK se relaciona con el del #13S y #8N?
¿Por qué estuvo sola Nora Cortiñas? Una vez más.
¿Cristina es insensible como acusa Lanata oportunamente para sus patrones o simplemente no quiere pasar como hipócrita?
¿Fue hipócrita su recordación de la Tragedia de ayer?
¿Es de insensibles acusar de gataflorismo a aquellos que se quejaron porque CFK no decía nada y que también se quejan por estas horas por haberse referido al hecho menos de 2 minutos?
¿Por qué no podemos disfrutar de trenes en buenas condiciones?
Sí, ya sabemos mayormente por qué. Me refiero a que es llamativo que en el siglo XXI todavía no tengamos un transporte público de excelencia. En todo el país.
¿Cómo es este raro mecanismo por el que, cuando el kirchnerismo es apremiado, luego todo se disipa y pierde fuerza en su contra?
¿Es de índole sociocultural, económica, política, circunstancial, coyuntural? ¿Piedad colectiva?
¿Cómo identificarme con medios especialistas en manipular todo con tal de defender sus intereses particulares?
Estoy seguro que si van presos funcionarios gubernamentales eso no será sinónimo de perder ninguna bandera ya obtenida.
Y la pregunta de siempre: ¿cómo reaccionaría yo si esto le hubiera ocurrido a un ser querido?
La famosa grieta parece no ser exclusiva y esencialmente divisoria, sino principalmente difícil de cruzar, saltear, y volver para sortearla nuevamente cuando fuera necesario. Aunque miremos al de al lado con desconfianza.
A seguir aprendiendo...




fuente: Indie Politik