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lo que defiendo, lo que muchos defendemos, no es un nacionalismo pelotudo... sino un par de ideas, resignificadas hoy, libertad e igualdad... ideas profundamente mestizas aquí en Abya Yala, y aunque respeto toda otra posición cultural-política, creo, sinceramente, que es desde esta Gran Tierra, unidos, en comunidad, aceptando profundamente nuestra realidad mestiza -el uno- es que el Abya Yala florecerá... y que todos los enormes esfuerzos de Occidente por destruirnos, por separarnos, por vulnerarnos y conquistarnos, demostrarán inversamente la magnificencia de nuestra sonrisa, de nuestro futuro... por los Padres Libertadores del Pasado, Por los Hermanos Libertadores de Hoy, por Nosotros y los que Vienen... SUMAQ KAWSAY!... y eso tal vez parezca anárquico...pero tal vez esta anarquía sea un nuevo orden... opuesto al actual, sin dejar de reconocer lo alcanzado... por todos...
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miércoles, 28 de agosto de 2013

POR UNA GESTIÓN AMBIENTAL MULTIDISCIPLINARIA




En las últimas semanas se pudo observar en las redes sociales y en notas periodísticas diversos comentarios sobre la presencia o no de peces en el Riachuelo.

Pensar el Riachuelo solo por la capacidad de albergar peces es un reduccionismo que opaca la verdadera problemática a resolver.

La Cuenca Matanza Riachuelo es un sistema complejo, decir complejo es decir que, para recuperarlo, se debe tener en cuenta los factores naturales, los construidos, los sociales, económicos, culturales -en estos últimos se incluyen las instituciones- que influyen sobre la cuenca.

Cada uno de estos componentes, a su vez son un subsistema, influyen uno sobre el otro y de esas relaciones se crean nuevas propiedades, por lo tanto, el río como objeto a sanear, no puede ser abordado sin tener en cuenta las relaciones creadas en torno a él, tan o más importantes que la calidad del agua, ya que éstas lo construyen y modifican.

El deseo de ver a un Riachuelo integrado a la ciudad, como lugar de esparcimiento y desarrollo de actividades era un largo anhelo y una de las reivindicaciones ambientales prioritarias del área metropolitana con una historia de larga data, y en esto, se debe reconocer que el Fallo de la Corte Suprema, representa un hito en dicha historia, contribuyó a poner en marcha y articular un proyecto de saneamiento.

Pero no alcanza con los deseos, las buenas intenciones y un fallo para llevar a cabo tamaña empresa, se tienen que superar innumerables escollos, en primer lugar poner de acuerdo a 14 municipios con sus autonomías políticas, la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma y el Gobierno Nacional, cada uno de ellos con sus percepciones sobre el tema.

Tomar la decisión de controlar a las industrias, hubo que salir casa por casa y puerta por puerta a ubicar a las industrias, armar un mapa de las mismas y disponer de una fuerte inversión en créditos para reconversión tecnológica. Hay que traer a la memoria que la retirada del Estado en la fiscalización también venia acompañada de la perorata sobre la necesidad de mantener las fuentes de trabajo con el consecuente relajamiento en los controles.

Recuperar el camino de sirga costero, -ese espacio en que antaño se dejaba para las sogas de amarre de embarcaciones- implica una decisión de desalojar a las industrias, ferias e instituciones que ocupaban esa zona, y qué decir de la relocalización de los asentamientos, asentamientos que albergan a los más abandonados por la sociedad.

Repensar todo el tratamiento de las aguas cloacales y sus vertidos al Riachuelo, garantizar que los tributarios, otros pequeños riachuelos con las mismas complejidades que él, no ingresen contaminados, darle en el clavo en las tecnologías a utilizar, por ejemplo en la recolección de basura sobrenadante.

Seguir enumerando acciones, como la intervención de la prefectura en temas de seguridad, el retiro de los buques, barcos hundidos y cuanta cosa inimaginable iba a parar al río, el trabajo con la comunidad, elaboración de políticas de intervención de desarrollo social es una larga lista de etcéteras.

Pero lo importante para destacar, es el trabajo de armar un proyecto para cada componente, explicitarlo, acordarlo, financiarlo y llevarlo a cabo, con el agregado, que al hacer cosas también se está generando conocimiento para otros saneamientos que tenemos todavía pendientes, Tener un centro de monitoreo, recuperar la emblemática fabrica Siam como centro de investigación universitario, todo esto es tan o más importante a que haya peces en el Riachuelo, porque todas estas acciones, son las que conducirán a verlos en cardúmenes numerosos.

El viernes 12 de julio, invitados por la Fundación por la Boca, con un grupo de colegas navegamos el rio, el mismo viaje que habíamos realizado hacía más de 8 años.

El substancial cambio en el río no hubiera sido posible sin este esfuerzo mancomunado y para los que trabajamos en la gestión ambiental y conocemos los sinsabores de nuestra actividad fue una celebración. Apena que, si se quiere construir un discurso ambiental nacional y popular, no se tenga en cuenta este abordaje y no se destaquen estas acciones llevadas a cabo desde nuestro gobierno, y por el contrario, se entre en la discusión si hay o no peces, Porque así como una golondrina no hace un verano un pez no hace a un riachuelo.

Sandra Carlino
"El Riachuelo es un Sistema Complejo"

fuente: Riachuelo
 
 

domingo, 25 de agosto de 2013

Riachuelo: ¿hay o no hay peces?

Tercera parte de la entrevista con Antolín Magallanes, vicepresidente de ACUMAR. En este fragmento, se refiere a la polémica en torno a la existencia de animales en el río. ¿Verdad o mito?

http://www.larazon.com.ar/legislador-peces-Riachuelo-Greenpeace-cruzo_IECIMA20130710_0005_7.jpg

Por Enrique de la Calle y Juan Ciucci
AGENCIA PACO URONDO: ¿Cómo vio la polémica en torno a la existencia de peces en el Río?
AM: Tenés ingresos de peces del Río de la Plata, que se quedan y tienen unas islas de oxigeno que forman la vegetación que hay. Eso no quiere decir que acá tengamos delfines o marsopas. Lo que nos está diciendo eso es que algo cambió, o sea que hay una posibilidad que antes no había. Sobre ese brotecito de posibilidad que se arma en este lugar tan complicado, si hay algo que a mí me da bronca es que algunos quieran venir a pisarte. Antes veías un millón de botellas y hoy ves un río sólido. Este río no tiene polietileno, no tiene botellas y de repente aparecieron peces ¿se entiende lo que quiero decir?
APU: En los márgenes se ve vegetación.
AM: Eso vuelve a partir de la mejora de la calidad del agua. O sea, vos tenés muchas cosas que empiezan a aparecer porque, a ver, hace cuatro años tenías un río con mucho material, residuo sólido flotante.
APU: Uno ve imágenes de otra época, y se ve una reducción importante de la basura en los márgenes del Riachuelo.
AM: Lo que tenemos son Cooperativas que están trabajando en todos los arroyos, limpiando permanentemente. Todavía tenés que limpiar, limpiar, limpiar. A la vez que limpiás, tenés que hacer la actividad con las escuelas, con las universidades, con los vecinos, las campañas, todo eso.
APU: En relación a los peces, ¿existen mediciones al respecto?
E: Hay un trabajo que hace la gente de Calidad Ambiental de ACUMAR, junto con la Universidad de La Plata, que está permanentemente chequeando esos temas. Entre las cosas que investigamos tiene que ver con cómo se expresa la  biodiversidad en la cuenca, entonces lo que estamos viendo es que tenemos mayor. En la cuenca baja tenemos mayor presencia de verde, de vegetación. Por ahí te aparecen aves, te aparecen tortugas, te aparecen peces ocasionalmente. En la cuenca media y alta cambia la cosa porque empieza a restituirse la fauna natural, de a poco pero empezó a aparecer. Y también tenés más aves, más pájaros, más peces. De a poco eso se va manifestando, es decir la naturaleza empieza a reconstruirse de a poco.
Ha habido una fuerte convicción política del Gobierno Nacional que está apoyando el saneamiento, con un plan firme que se está cumpliendo. Este río recibió los criollos, los inmigrantes, la matanza de los indios, las invasiones inglesas pasaron  por acá, los contingentes de obreros, las luchas obreras, las ideas sociales nuevas,  o sea las sociedades políticas nuevas. Recuperar el río implica recuperar también toda esa historia.
APU: Otro cambio tiene que ver con el tema del olor.
AM: Ahora no sentís el olor, no lo sentís porque ese sí es un cambio que tiene que ver con lo que arrojaban las empresas, era el eflujo de lo que tiraban las empresas y que generaban ese olor, en general, como a huevo podrido. Y cómo escribió el otro día un periodista de Página 12, esto obliga a las hinchadas visitantes a cambiar los cantitos contra los hinchas de Boca.

fuente: APU

miércoles, 31 de julio de 2013

Transformar imaginarios



Lorena Suárez reivindica el papel de la comunicación para transformar imaginarios que contribuyan al acercamiento a la realidad del Riachuelo y a su recuperación.


 Por Lorena Suárez *

El Riachuelo ha comenzado a estar en la escena pública con noticias positivas desde hace poco, cuando las obras del plan de saneamiento, llevadas a cabo por Acumar, empezaron a dar sus frutos y eran inocultables por los medios de prensa.
El río Matanza-Riachuelo carga con una connotación negativa desde su nombre. Tanto Matanza, que remite a muerte, a lo inevitable, a lo que no tiene vuelta atrás, como Riachuelo, término referido a un cauce de agua menor, que no llega a ser un río.
A aquello se le suman años de vincular al Riachuelo con hechos negativos. Los titulares de los principales diarios del país han publicado históricamente la palabra “Riachuelo” acompañada de términos como: muerte, contaminación, corrupción, promesas incumplidas, suciedad, mal olor, cementerio de barcos. La acumulación de esas noticias ha generado imaginarios negativos en la población, y comportamientos asociados a la negación y el alejamiento de la problemática.
El grado de desinformación y de asociación a lo negativo ha provocado un alejamiento tanto en el plano físico como simbólico. En nuestro trabajo en la Acumar observamos cómo los más jóvenes cuando se acercan al Riachuelo plantean preguntas como “¿se puede navegar?”, “si me caigo, ¿me muero?”, exponiendo imaginarios alarmistas que niegan cualquier tipo de ecosistema posible.
Es un alejamiento físico porque consideran que no puede obtener experiencias positivas si se acercan, pero que produce a la vez un alejamiento en el plano de lo simbólico: no quieren enterarse de nada que esté vinculado con ese cauce de agua. Es así como en ese doble alejamiento cuesta mucho desarrollar interés en torno de lo que pasa en el Riachuelo.
Sería un error creer que los temas ambientales no interesan a los argentinos. Causas como la de las papeleras en Gualeguaychú o la minería en Famatina generaron reacción por parte de la población. En Buenos Aires era muy común que los automóviles llevaran pegados stickers en sus lunetas traseras con la leyenda “No a las papeleras” o “Defendamos a Famatina”. Sin embargo, ninguna luneta llevó ni lleva la leyenda “Por un Riachuelo limpio”. Es notable el desinterés frente al Riachuelo, como si nada quedara por hacerse, como si su destino fuera inevitable, trágico, irreversible.
Revertir los problemas ambientales requiere trabajar en el orden de los hechos concretos, las obras, la acción, pero del mismo modo requiere trabajar profundamente en la complejidad del nivel simbólico.
Campañas de concientización y sensibilización que instalen el tema, que propongan un reencuentro de la población con su río, se imponen para volver a ponerlo en el lugar positivo que tuvo alguna vez en el imaginario de los argentinos y que conserva aún cierta memoria. Es muy frecuente escuchar que la gente mayor que habitó históricamente los barrios de los márgenes cuente anécdotas vinculadas con la interacción positiva con el río.
A eso apunta la campaña “Postales” lanzada recientemente: a recuperar el Riachuelo como escenario de momentos felices, de retratos familiares, parejas, paisajes para que circulen imágenes dignas de ser compartidas y que apunten a recuperarlo como emblema.
Como apunta la campaña, el Riachuelo es trabajo, tango, fútbol, política, deporte, derechos humanos, historia, naturaleza, paisaje. En síntesis, es nuestra identidad. Está presente en miles de películas, postales, fotografías, páginas de diarios, revistas, libros. Pensar en su recuperación es ante todo pensarlo en función de sus usos y de una nueva relación de los argentinos con ese río.
Son muchas las acciones y los resultados positivos que hay hoy para mostrar e informar. La comunicación alrededor del Riachuelo empieza –temerosa y de a poco– a tener otros emisores, otros voceros, otras miradas que ven en el río lo que ya no puede negarse: el cambio, su recuperación. Desde la política, varios grupos empiezan a tomar el tema para militar, para hacer política, para demostrar que la recuperación del Riachuelo es un síntoma de la recuperación del país. En ese sentido, hace días, la Presidenta publicó en su blog “Saneamiento de la Cuenca Matanza–Riachuelo, en serio y a full”. Ya había hecho referencia al tema en la apertura de las sesiones legislativas de este año y dejó claro que el Riachuelo está en la agenda de este gobierno.
La recuperación del Riachuelo empieza a sumar adeptos. La comunicación es clave en este proceso; como herramienta política de transformación encarada a revertir esos imaginarios negativos que arrastra el Riachuelo, podremos lograr una mayor permeabilidad en la sociedad sobre los avances en la recuperación del estado de ese río con tanto potencial para que de a poco empecemos a verlo de frente, reconocer sus fortalezas, su riqueza y alegrarnos con las buenas noticias que en él acontecen.


* Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), responsable de la estrategia comunicacional de Acumar.

fuente: Página 12

lunes, 22 de julio de 2013

BARRACA PEÑA OLVIDADA








La Barraca Peña es otro sitio histórico que el PRO olvidó. Allí funcionaron varios depósitos, una pulpería y una estación de ferrocarril. Está protegida legalmente, pero sumergida en el abandono.

El complejo debe su nombre a un comerciante español de apellido De la Peña. En 1774, estableció allí una barraca con fines comerciales. Las barracas fueron casas ordinarias que servían de almacenes y habitaciones para los visitantes. Luego se convirtieron en depósitos de cueros, lanas, cebo, carne salada y crines.

El paisaje de la época estaba dominado por estas gigantes estructuras que hacían sombra a astilleros y pulperías. El conjunto de edificios se componía de un antiguo almacén con pulpería, un galpón para prensar y almacenar lana y un galpón de mampostería que tuvo varios usos, como las necesidades de alojamiento y alimentación de las personas que llegaban al puerto, así como a la administración, estiba y resguardo de lana, carbón y maderas. Documentos de la época dicen que hacia 1900, la barraca comprendía una superficie de almacenamiento de 200 mil metros cuadrados, y era administrada por el Ferrocarril del Sud.

La Barraca Peña está protegida por el Código de Planeamiento Urbano como Área de Protección Histórica. Asimismo, la Ley 3551, sancionada el 2 de septiembre de 2010, catalogó el conjunto de inmuebles con Nivel de Protección Estructural.

Entre 1995 y 2010 hubo varios intentos de puesta en valor y proyectos de refuncionalización de la Barraca Peña. En el marco de la Declaración N°2559 votada por la Legislatura en 2004 (que planteaba una planificación estratégica para el desarrollo de La Boca), la Ciudad se dio a la tarea de recuperar esas construcciones. En 2006, comenzaron la puesta en valor patrimonial de los edificios y las excavaciones arqueológicas. Y las miles de piezas encontradas aumentaron las expectativas de hallar vestigios de la primera fundación de Buenos Aires, en 1536.

Una de las obras centrales era la puesta en funcionamiento del Centro de Interpretación Arqueológica Puerto del Riachuelo para la investigación y exhibición arqueológica y patrimonial. Tras varios meses de trabajo interdisciplinario, se puso en valor y reinauguró la estación ferroviaria, con la idea de que hasta allí llegara el tren, lo que jamás sucedió. Es el mismo tren que pasa por detrás de La Bombonera, en terrenos usurpados por el club Boca Juniors.

En 2007, sin embargo, el macrismo paralizó todas las tareas y desprotegió la Barraca Peña. El fallecido historiador Félix Luna había ideado el "Grupo de Apoyo para la Puesta en Valor de la Barraca Peña", con expertos que recuperaran el valor del predio como espacio de memoria portuaria e industrial. La idea era crear una oferta de turismo recreativo, con locales gastronómicos, espectáculos, talleres y exposiciones, ambientada en la época de mediados del siglo XIX. De todos los proyectos sólo quedó una excavadora olvidada en un patio interno y un empleado de seguridad que cuida que no entren potenciales ocupantes.





La destrucción sistemática que el gobierno de Macri viene realizando sobre el patrimonio histórico...

En el año 2004, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Declaración N° 2.559. La misma proponía un Plan Estratégico para el desarrollo del barrio de La Boca. Una de las tareas centrales que proponía dicho programa era la de recuperar una de sus zonas y construcciones más antiguas: el área Barraca Peña.

En el año 2006, se comenzó a trabajar en el área, en base al plan general, recuperando y poniendo en valor patrimonial los edificios y realizando excavaciones arqueológicas.

Durante varios meses, un equipo multidisciplinario de arqueólogos, historiadores, arquitectos, antropólogos, etc., trabajó en el diseño de planos, investigaciones, pliegos licitatorios, actividades culturales y de difusión. Comenzaron las obras en los edificios y las excavaciones. Se puso en valor y se reinauguró la estación ferroviaria en el marco del proyecto de lograr que el tren volviera a llegar hasta allí.

Lejos de continuar con las acciones, el gobierno porteño paralizó y abandonó toda la tarea, derrochando, de ese modo, recursos que los vecinos de la ciudad ya habían aportado.

Cuando a fines de 2008 se produjo en Puerto Madero el hallazgo de una embarcación del siglo XVIII, y antes de que se decidiera qué se haría con ella, manifesté, a través de una carta de lectores publicada en el diario Clarín, que semejante descubrimiento, quizás despertara en Macri curiosidad por saber qué hacer con los objetos arqueológicos encontrados por miles en la costa del Riachuelo, a los que se le sumarían los encontrados en la embarcación descubierta. Afirmé en aquella nota que “recuperar la absurdamente ignorada área Barraca Peña, no sólo dará el marco ideal para la exhibición de nuestra historia, sino que posibilitará darle un fenomenal e indispensable impulso a una de las zonas más castigadas y olvidadas de nuestra ciudad. Justamente esa a la que, seguramente, se dirigía el galeón de Puerto Madero”.

También advertí que “lamentablemente hoy, a más de un año del inicio de su gestión, Macri está poniendo en serio riesgo de derrumbe, por falta de inversión y de acción, los edificios de Barraca Peña”. No me equivoqué. La desidia y la ignorancia a las que nos tiene acostumbrados este émulo de “Terminator” que gobierna nuestra ciudad, derivaron en que, por su inacción, el muro del edificio donde fue enterrado y abandonado el navío encontrado, se derrumbara casi completamente. Reitero, estoy hablando de un muro de ladrillos del año 1860.

Durante 2012, el diputado Juan Cabandié realizó un pedido de informes, sin respuesta. La Asociación Amigos de Barraca Peña recurrió a un pedido de acceso a la información pública, que fue rechazado. El mes pasado, tomó intervención la Defensoría General de la Ciudad. Y, desde la ACUMAR están solicitando la cesión de los edificios para llevar adelante el proyecto de recuperación que presentáramos.

La destrucción sistemática que el gobierno de Macri viene realizando sobre el patrimonio histórico, cultural y social, demuestran, no sólo su ignorancia, sino su concepto puramente mercantilista de la gestión.

fuente: Riachuelo

miércoles, 1 de agosto de 2012

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay Maurizzio!!!!!!!!!!!

MACRI Y LA PACHAMAMA









La Pachamama o madre tierra representa a la Tierra toda, pero no sólo el suelo o la tierra geológica, como tampoco sólo la naturaleza; es todo ello en su conjunto, con nosotros adentro. Es una cosmovisión ancestral de los pueblos de la América precolonial que viene resisitiendo siglos de colonización cultural.

Sin embargo, como en una contraceremonia sacrílega y burlona, Mauricio Macri intenta oficiar un relleno en el cruce del Riachuelo y el Río de la Plata, para la realización de otro rito neoliberal: el negociado inmobiliario.

El hecho no es casual, no es aislado. Macri tiene todo fríamente calculado. Son pocas las voces que se levantan en contra de este tsunami privatizador. Es sospechoso el silencio mediático y político.

Hagamos un breve repaso de la ineficiencia gubernamental en la ciudad más grande de la Argentina, la que tiene el mayor presupuesto y las más escandalosas inequidades.

Mauricio Macri no se hace cargo de la gestión de Subterraneos de Buenos Aires.
Hace 5 AÑOS que MACRI NO cumple con la Ley de Basura Cero.

Macri desfinancia los hospitales y la salud pública.

Macri tiene preparado otro impuestazo.



1
Y en otra muestra de inescrupulosidad manifiesta, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires intenta rellenar parte del Río de la Plata. En una primera etapa, una zona de 110.000 metros² (11 hectáreas) , con posibilidad de expandirla, en una segunda etapa, a 222.000 metros² (22 hectáreas) más. El relleno propuesto por los funcionarios PRO se ubicaría en el extremo sureste de la Ciudad de Buenos Aires, en la intersección del Río de la Plata y el Riachuelo. En la Zona funcionan: el astillero Tandanor (Talleres Navales Dársena Norte) y la Planta Termoeléctrica Costanera.











El proyecto detallado en el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) presentado por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires «carece de un análisis técnico que permita evaluar los posibles impactos que el relleno podría ocasionar en la
desembocadura del Matanza – Riachuelo. En tal sentido, los únicos datos que surgen del EsIA presentado, refieren a la Cuenca Matanza – Riachuelo de manera descriptiva, y no se incluyen análisis, estudios o documentos actualizados que permitan conocer los impactos que el Relleno podría provocar en la desembocadura del Riachuelo, ni en las acciones destinadas a mitigar los posibles impactos»
, analiza la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, FARN.

«De igual manera, tampoco se ha considerado ni avanzado en el análisis de los impactos o las
posibles interferencias que el relleno podría producir en las acciones previstas en el Plan Integral
del Saneamiento Ambiental de la Cuenca Matanza – Riachuelo (PISA), y en las obras de
infraestructura, Planta de Tratamiento de líquidos cloacales y el emisario Subterráneo, que tiene
previsto realizar la empresa AySA, y que se situará enfrente del presente relleno»
.


El Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA) es el marco orientador y planificador de corto, mediano y largo plazo, en el que se definen las acciones destinadas a recomponer y preservar la cuenca, un territorio de aproximadamente 2.200 kilómetros cuadrados, por donde discurren los 64 kilómetros de extensión del sistema hídrico integrado por los ríos Matanza y Riachuelo.

El PISA es el resultado del consenso entre las jurisdicciones afectadas por la problemática y comprometidas con la recuperación del ambiente y la calidad de vida de los habitantes de la región. A fines de 2009, el trabajo entre más de 200 profesionales en materia administrativa y técnica del Gobierno Nacional y los gobiernos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, con distintas competencias y visiones, permitió organizar el trabajo y concluir un documento que refleja las prioridades en materia de gestión, prevención y control que se requieren para cumplir los objetivos.

Sin embargo, con esta propuesta de relleno de 33 hectáreas sobre la desembocadura del Riachuelo, Macri y sus funcionarios se están mofando de todos los acuerdos y reglamentaciones preexitentes.



2
En el año 2006, se sancionó la Ley N° 26.168 que crea la ACUMAR como un ente
interjurisdiccional de derecho público, la cual contó con la adhesión de la Provincia de Buenos Aires (Ley N° 13.642) y la CABA (Ley N° 2.217).

«La Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo es un organismo público que, por su constitución, se convirtió en un hito en la historia de nuestro país: reúne en su estructura la sinergia del Gobierno Nacional, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires con un objetivo común.

»Nuestra misión es mejorar la calidad de vida de más de 5 millones de habitantes en la cuenca, trabajando para generar resultados duraderos a través de la construcción de obras de infraestructura, limpieza y mantenimiento del espacio público, control de las condiciones ambientales y de la actividad industrial, y enfrentando un desafío fundamental: asegurar el compromiso de la sociedad, entregando conocimiento y resaltando los valores indispensables para que las personas que habitan la región nos ayuden a cumplir nuestro objetivo...»


Con este proyecto de relleno, Macri desconoce a la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo, y hace caso omiso al PISA.


3
Nosotros insistimos, tenemos un proyecto para millones de compatriotas...

RIACHUELO: CORREDOR TURISTICO - PRODUCTIVO RIBEREÑO

fuente. riachuelo